el 25 de mayo de 1809

mayo 25, 2009

Este blog, como el Foro San Martín, han estado como callados en los últimos tiempos. Pero como la historia que contamos aquí apunta, a veces por debajo de la superficie continúan pasando cosas. De todos modos, no podíamos dejar de recordar esta historia, de un 25 de mayo cuando todavía lo que hoy es Argentina y lo que hoy es Bolivia tenían un sueño americano en común. Agradecemos esta nota a Eduardo Rosa que la escribió y a Alejandro Pandra que nos las hizo llegar

A 200 años del primer grito de independencia en el virreinato del río del La Plata.

Charcas, Chuquisaca o La Plata , la ciudad de los tres nombres era para Concolorcorvo la “más hermosa y bien plantada de todo el virreinato.

Desde que se descubriera plata en la cercana Potosí, que llegó tener, en 1625 160.00 habitantes, lo que lo hacia una ciudad más grande que Londres, la población de la zona había mermado al agotarse su riqueza.

La vemos en 1809 con apenas 8.000 pobladores, indios, mestizos y blancos, en su mayor parte dependiendo de la universidad de la audiencia o del obispado, lo que era una mezcla explosiva. Tan explosiva como el nombre de su zona, el “P’utusqsi” – de donde se deriva “Potosí”, que significa “explosión”, porque se cuenta que los incas ya habían descubierto la plata y cuando quisieron extraerla, una enorme explosión se los impidió, y por respeto a tanto celo telúrico no continuaron en su empeño.

Charcas fue fundada para ser cabeza del Virreinato del Perú y debió depender de Lima, Tuvo inmensas riquezas y solo le quedaron como fantasmas la magnificencia decadente de sus iglesias con altares de plata y la frustración de no ser.

Pertenecía, desde 1776 administrativamente al virreinato del Río de la Plata , lo que era una frustración más para esa orgullosa ciudad, ya que debía depender de la lejanísima y poco ilustre Buenos Aires.

La ciudad de los tres nombres y la triple corona por su audiencia real, catedral metropolitana y universidad Mayor era un nido de pleitos y discusiones, como toda población de funcionarios, canónigos, abogados y estudiantes y su mezcla de orgullosos hidalgos o comerciantes venidos a menos, en cuya sangre corrían parejos castizos blasones y orgullo indígena.

A fines de 1808 llegan rumores sobre la situación española que las autoridades traten de ocultar. Pero como no podía ser de otra manera, comienza la discusión en donde todos están contra todos. Cada grupo de presión, sean clérigos, militares jueces o autoridades trata de ganar un lugar en el previsible reacomodamiento de las cosas, hasta que de la universidad de San Francisco Javier se propone el “silogismo de Chuquisaca

Premisa mayor: “Las Indias son un dominio personal del rey y no de España”.

Premisa menor: El rey está impedido de reinar”.

Conclusión: “Luego las Indias deben gobernarse a sí mismas desentendiéndose de España”.

Desde enero de 1809 la ciudad se convierte en un infierno de discusiones. Esto se agrava con la certeza de las operaciones de los “Carlotinos” que trabajaban para coronar en América a Carlota, esposa del rey de Portugal y hermana de Fernando VII rey español. Era una maniobra bien pensada, que pondría un rey en América y políticamente paralizaría las represiones previsibles de España y Portugal. Pero no interpretaba los deseos del pueblos

El 25 de Mayo de 1809

Los estudiantes – impulsados por el joven tucumano Bernardo de Monteagudo – levantan al pueblo contra la entrega a los portugueses. A las 7 de la mañana del 25 de mayo la plaza Mayor se llena de gente; los canónigos echan a vuelo las campanas de la catedral a cuyo repique hacen eco todas las iglesias; la multitud exige la libertad de algunos presos; las autoridades acaban por concederlas. Hay manifestaciones. El comandante militar, Alvarez de Arenales, plegado a la rebelión organiza la defensa: moviliza e instruye a todos los hombres aptos para las armas y en poco tiempo reúne un ejército de 1.300 milicianos. Salen delegados : Mariano Michel va a La Paz , Bernardo de Monteagudo a Potosí y Manuel Moreno a Buenos Aires.

El presbítero Medina será la cabeza de la revolución, pero Domingo Murillo sería su alma. Hijo sacrílego de un sacerdote de una india paceña, fue educado cuidadosamente por su padre. Este le deja el legado de una buena biblioteca, pero él debe trabajar de minero y luego de escribiente. Reinicia su carrera de leyes a los cuarenta años; obtiene el título en Charcas en 1805 y abre en La Paz su bufete especializado en la defensa de indios.

La noticia de los tumultos de Charcas llega a Buenos Aires en junio. En el río de la plata eran más fuertes los Carlotistas y eso inmoviliza el apoyo, dado el sesgo fuertemente contrario a la maniobra de los Carlotinos, entre los que se encontraba Belgrano.

De otra forma, la revolución Nacionalista de Charcas, que era mirada con simpatía y desconfianza hubiera podido prender en Buenos Aires y junto a ella en todas las demás provincias cercanas y tal vez otra hubiese sido nuestra historia.

Lo cierto es que ya se cumplen los primeros 200 años del grito de independencia y esto se lo debemos a una ciudad que hoy se llama Sucre y está en Bolivia, aunque cuando se sublevó era parte de nuestro virreinato.

Eduardo Rosa – 24 de mayo del 2009


Artigas y las Provincias Unidas de la América del Sur

abril 6, 2009

A propósito de la próxima reunión de los presidentes del Mercosur, y de un nuevo aniversario del nacimiento de Artigas, Fernando del Corro, periodista y profesor de historia en la Universidad de Buenos Aires, ha escrito esta nota:

“En Asunción del Paraguay, a muy pocos kilómetros de Iribay, donde en 1850 murió el patriota rioplatense José Gervasio de Artigas, los presidentes de la región que fue motivo de sus pasiones se reunirán en junio próximo pocos días después del 19, cuando se cumplirán 245 años de su nacimiento, para seguir profundizando un proyecto que aquel hubiera apoyado sin titubeos, el MERCOSUR.

Nadie, en estas tierras, como Artigas, entendió la necesidad de la unidad regional en los tiempos en que las viejas colonias de América Latina se independizaban de sus metrópolis. Por ello, jamás asumió la nacionalidad uruguaya y desde la independencia de ese paí,s nunca regresó a pesar de las múltiples gestiones que realizaron los diferentes gobernantes montevideanos, incluyendo gestiones realizadas a través de alguno de sus parientes más próximos.

Así fue como no abrió la comunicación que le hiciera llegar en 1841 el presidente Fructuoso Rivera, ni se allanó ante los pedidos de su hijo José María enviado con ese propósito, ni ante los pedidos de futuros gobernantes. Prefirió quedarse en tierras guaraníticas, como rioplatense, nativo de la Provincia Oriental, que él creó, para morir a los 86 años, acompañado por algunos viejos fieles, entre ellos su perro “Charrúa”.

Artigas fue el símbolo vivo de la unidad de los pueblos del sur del continente, del mismo modo que Simón Bolívar,  con sus matices, lo fue entre los de la región norandina.. Su sistema de los pueblos libres implicaba la “revolución grande” basada en los principios de independencia, república y confederación, en el cual, según sostenía, “los más infelices serán los más privilegiados”.

Bajo su lema “con libertad no ofendo ni temo” Artigas logró unir, como “Protector de los pueblos libres”, a las provincias rioplatenses de Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Misiones, Santa Fe (hoy argentinas) y Banda Oriental (hoy Uruguay), cuyos diputados concurrieron a la Asamblea del Año XIII del ex Virreynato del Río de la Plata.

Fueron para reclamar la sanción de una constitución basada en el sistema confederal, con división de poderes, libertad civil y religiosa, autonomías provinciales y libertad de puertos, entre otras. Mandato que surgió del Congreso de Tres Cruces (en la Banda Oriental), del 5 al 20 de abril de 1813, cuando proclamó: “Mi autoridad emana de ustedes y cesa por vuestra presencia soberana”.

Sus diputados fueron rechazados por la postura unitaria del Directorio impuesto desde la Ciudad de Buenos Aires. A partir de entonces, Artigas fue tentado por los gobiernos bonaerenses para el separatismo, cosa que al no ser lograda, se convirtió en un estímulo a los luso-brasileros para invadir la Banda Oriental.

El patriota rioplatense fue vencido por el poder militar luso-brasilero y la plutocracia del puerto de Buenos Aires, que logró hacer que su lugarteniente entrerriano Francisco “Pancho” Ramírez se volviera en su contra. Así tras la derrota de Tacuarembó ante el primero y lo hecho por el segundo, en septiembre de 1820 marchó hacia Paraguay para regresar y seguir la lucha, lo que fue impedido por el gobierno de José Gaspar  Rodríguez de Francia, que lo alojó en San Isidro de Curuguaty y le otorgó un sueldo que luego le retiró cuando se enteró que Artigas repartía todos sus bienes entre los pobres. Para entonces Ramírez había pedido a Francia que le entregase al caudillo oriental, pero el presidente paraguayo se negó de plano.

Así es que allí vivió siempre convencido de la necesidad de unión de los pueblos de la región, acompañado por sus indios charrúas (los que se quedaron en el Uruguay fueron masacrados por Fructuoso Rivera y los últimos cinco, incluyendo una embarazada, vendidos a un circo francés) y sus negros (origen de los actuales afro-paraguayos), entre ellos su lugarteniente afro-oriental Joaquín Lencina, el famoso Ansina, en lo que en guaraní se dio en llamar “Artigas Cué” (el pueblo de Artigas), en “Kambá Kuá” (cueva negra), hasta que los próximos gobiernos paraguayos optaron por trasladarlo más cerca de Asunción, donde desarrolló una explotación rural cooperativa, como ya lo hacía en su anterior destino y llegó a ser consultor del presidente Carlos Antonio López. Su hijo, el futuro mariscal Francisco Solano López solía visitarlo con sus hermanos para escuchar sus relatos.

A 245 años de su nacimiento en la campiña oriental, donde vivió toda su adolescencia y buena parte de su juventud con la tribu de los charrúas, la que lo acompañó a Ayuí (Entre Ríos) en el”Exodo Oriental” de 1811, y que murió diciéndose de nacionalidad rioplatense, la perspectiva de unir más profundamente los pueblos de la región, incluyendo a sus viejos adversarios brasileros, sonará, desde las tierras guaraníes donde vivió sus últimos 30 años, como una reivindicación a su memoria.


Una advertencia desde Bolivia

marzo 28, 2009

A pesar de las intenciones, no estamos subiendo muchos nuevos comentarios al blog del Foro porque el Foro no se ha reunido en las últimas semanas, y es difícil equilibrar las diferentes opiniones mientras no se expresan. Pero Andrés Soliz Rada,  periodista, dirigente sindical, profesor universitario y político boliviano. que fuera ministro de Hidrocarburos de Evo Morales hace esta advertencia. Y los argumentos que expone resuena fuertemente con el pensamiento de los miembros de este Foro. Consideramos necesario darle cabida. Bolivia está en el corazón de América del Sur, y fue cuando la Argentina nacía el Alto Perú. Su unidad es una necesidad política de Argentina y de Latinoamérica.

BOLIVIA: SIN ESTADO NACIONAL
Andrés Soliz Rada

“El país está dejando atrás los esfuerzos de 183 años, llenos de luces y sombras, por construir un Estado Nacional aún in constituido, para
dar paso a un Estado plurinacional, que reconoce a 36 naciones indígenas. Tal reconocimiento no obedece a demandas de la sociedad.
Nadie presenció alguna manifestación callejera o concentración campesina en la que se coreara la consigna “Vivan las 36 naciones”.

En la guerra del agua de 2000, la muchedumbre enfrentó en Cochabamba a las fuerzas represivas al grito “El Pueblo Unido Jamás Será Vencido”. En la guerra del gas, de 2003, cuyo núcleo fue la ciudad de El Alto y que culminó con la caída del neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada, se venció bajo la consigna “El Alto de Pie Nunca de Rodillas”. En ambos sucesos, la presencia de banderas bolivianas fue abrumadora.

Si alguien hubiera gritado en Cochabamba “Viva los quechuas, abajo los mestizos”, o en El Alto “Los Aymaras de Pie, los Cholos de Rodillas”, habría sido tomado por loco. La Nueva Constitución Política del Estado (NCPE) es un producto exógeno, oxigenado por millonarios desembolsos de ONGs, las que abonaron la disgregación nacional bajo la excusa de legítimas reivindicaciones culturales (Convenio 169 de la OIT, de 1990 y Resolución de la Asamblea de la ONU de 2008). Las culturas indígenas influyeron fuertemente en la sociedad boliviana. La religión católica abandonó la ortodoxia para acuñar cultos a vírgenes mestizas, la medicina occidental se mezcló con recetas tradicionales, al igual que los mejunjes surgidos en la comida casera. El folklore se enriqueció con creaciones indo mestizas, que combinaron inspiraciones del cholaje con acordes precolombinos.

Las uniones legales y extra legales fortalecieron la porosidad social y lograron que la presencia morena en universidades, cargos públicos,
Fuerzas Armadas o Policía se tornara creciente. Esta es la línea que debió profundizarse. Evo Morales ha usado el castellano para erradicar
el analfabetismo, lo que demuestra que la casi totalidad de la población boliviana habla este idioma. Las ONG dicen que la justicia
comunitaria se mantuvo por la ausencia del Estado en poblaciones aisladas. Lo obvio era garantizar esa presencia en vez de imponer,
como ocurre ahora, el desbarajuste de 36 “justicias” contradictorias.

Los defensores del caos aducen que no permitirán que la casta criollo-mestiza, continúe con la opresión de los 500 años. Esta es una
dulce melodía para los agentes del poder mundial que esperan apoderarse de los territorios indígenas, la biodiversidad y los
recursos naturales que contienen. Similar sentimiento es compartido por terratenientes y separatistas de la “media luna”, que exigen
convertir a Bolivia en Estado federal bi nacional. Los oligarcas racistas y neoliberales que pululan especialmente en barrios residenciales, que despreciaron a Felipe Quispe y Remedios Loza, a Carlos Palenque y Max Fernández (sus abuelos repudiaron a Isidoro Belzu y Andrés de Santa Cruz y Calahumana), se sienten justificados por el fundamentalismo indígena.

El éxito de separatistas y plurinacionales se asienta en el odio, el caos y el descontrol social. La masacre de campesinos en Pando y la
humillación de indígenas en Sucre coexisten con linchamientos impunes, asaltos y cercos al Parlamento, observados por la Policía a prudente distancia. La corrupción alcanza ahora a dirigentes de movimientos sociales empeñados en recaudar fondos para sus organizaciones. La producción de cocaína está en auge. La guerra entre pobres también se acentúa. Cooperativas mineras, formadas por indígenas, son asaltadas por otros indígenas. El odio racial está a flor de piel. El Estado plurinacional avanza incontenible. Pese a todo, se necesita usar los escasos resquicios de la NCPE para seguir buscando la unidad nacional”


Antártida: diputados de Argentina y Chile rechazan el reclamo inglés

marzo 11, 2009

En los diarios encontramos muchas veces trivialidades o – peor – cosas importantes tratadas en forma trivial. A veces hay excepciones y esta es una. Queremos copiar la noticia aquí en forma íntegra porque es un gesto que debe reconfortar a argentinos, chilenos y a todos los de la Patria Grande

7 de marzo de 2009

INTENTO BRITANICO DE RECLAMAR EN LA ONU UN MILLON DE KILOMETROS CUADRADOS MAS DEL CONTINENTE BLANCO

En una sesión especial realizada ayer en la Antártida, con gran simbolismo político y una declaración que incluyó críticas a Gran Bretaña, diputados argentinos y chilenos realizaron la primera visita conjunta a suelo antártico y reafirmaron la soberanía de ambos países en el territorio, en un hecho que fue catalogado por ambas delegaciones como “un hito en las relaciones bilaterales”.

Mientras el viento helado entraba sin pedir permiso desde la Península Antártica a las Islas Shetland, la base chilena Eduardo Frei, de las más grandes en el continente blanco, fue el escenario de la primera sesión conjunta de ambas cámaras legislativas.

Allí, los 14 diputados presentes (ocho chilenos y seis argentinos) dieron a conocer una declaración conjunta en la que ambas delegaciones “reiteran su común posición ante toda petición del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre territorios Antárticos y su plataforma continental”, y en la que sostienen que “no reconocen” los fundamentos de los países europeos para una eventual ampliación de sus reclamos de soberanía en la Antártida.

“Rechazamos toda pretensión del Reino Unido sobre el Tratado Antártico”, explicó a un enviado especial de Clarín el diputado Ruperto Godoy, Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la cámara de Diputados de Argentina, quien agregó: “Reivindicamos la soberanía argentino chilena en el territorio”.

En esa línea se expresó también el diputado chileno Renan Fuentealba Vildosola, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del parlamento, que afirmó a Clarín: “No vamos a tolerar esta avivada Gran Bretaña. Su reclamo es improcedente”.

En mayo próximo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), abriría el juego para que aquellos países que hayan adherido al Tratado Antártico en 1949 presenten nuevos fundamentos para ampliar sus pedidos territoriales en el mar.

Según trascendió, Gran Bretaña ampliaría su reclamo en cerca de un millón de kilómetros cuadrados. De hecho, el sector antártico donde se ubica la base Frei es pretendido tanto por Argentina, Chile y Gran Bretaña, cuyos reclamos se superponen casi totalmente.

“Mucho se hablo de que Argentina y Chile nunca podían llegar a un entendimiento, pero esta sesión echa por tierra estas teorías”, estimó Godoy, en una línea de confraternidad que fue una postal más del encuentro.

En esa misma dirección se expreso la diputada María Angélica Cristi Marfil, presidenta de la Comisión de Defensa chilena, quien sostuvo que “la sesión es un hecho histórico. Por primera vez una comisión binacional que avanza en forma conjunta a los Ejecutivos y, frente a la posible ampliación de los reclamos británicos, estar unidos nos da mucha más fuerza”.

El encuentro entre los representantes de ambas cámaras, “un hito para la relación bilateral”, según expresa la declaración conjunta, contó con aval expreso y coordinación de ambas cancillerías y Ejecutivos, al punto que la comitiva argentina se trasladó a Río Gallegos desde Buenos Aires, antes de partir a la Antártida, en un avión presidencial.

“La diplomacia parlamentaria es una herramienta ideal para complementar las acciones que puedan llevar a cabo las respectivas Cancillerías”, aseguró Godoy, y agregó que una de las principales virtudes de esta metodología es la “pluralidad de voces” que conlleva.

Por la delegación Argentina estaban Luis Fabris (UCR), Pedro Azcoiti (UCR), Fernando Iglesias (Coalición Cívica), Ruperto Godoy (FPV), Luis Galvalisi (PRO) y Raúl Solanas (Frente Para la Victoria).

En ambas delegaciones había oficialistas y opositores.


Los silenciados

marzo 8, 2009

En este blog tenemos una página “Pensadores de la Nación Latinoamericana“, que mantenemos afuera de las categorías en que se clasifican las diversas entradas. En ella reunimos determinados ensayos de – en el orden en que los subimos – Helio Jaguaribe, Alberto Methol Ferré, Humberto Podetti, Marcelo Saravia, Ulises Moyano y Juan Domingo Perón, que pensamos que tenían un valor y un interés que no tenían que ver con la cronología de un blog. Hoy subimos este artículo de Horacio González, Los silenciados, que creemos que – aunque apareció en un periódico – tiene un valor que también lo trasciende.

Porque no se limita a rescatar autores del “campo nacional” – el suyo. Otros lo han hecho. Horacio los examina con mirada crítica, y plantea lo que la sociedad argentina todavía debe hacer para poder valorar sus legados. Es una satisfacción subirlo al blog (así como el comentario de un miembro del Foro que – como corresponde – añade una crítica)

Horacio comienza cuestionando “¿Han sido Scalabrini Ortiz, Jauretche, Discépolo y Manzi intelectuales y artistas silenciados?

(Continúa aquí)


Tartagal

marzo 7, 2009

Hace pocos días los argentinos – especialmente los argentinos que viven en Tartagal – sufrimos un desastre ¿natural? que cobró vidas y bienes, estos últimos de gente que ya tiene muy pocos. En el Foro San Martín somos sensibles con el tema, por nuestro compromiso por la preservación del ambiente y también de los argentinos, y además por que nuestra toma de posición en problema de Botnia nos ha hecho muy conscientes de los usos “non sanctos” de la ecología. No tenemos respuestas, todavía, pero quisimos subir esta nota Domingo Schiavoni, columnista de Radio Panorama, que uno de los miembros trajo al Foro, porque nos pareció una de las más agudas (esto es, filosa) sobre el asunto. Agregamos un comentario del ingeniero forestal Carlos Ramis, que abre el paraguas

¿Por qué pasó lo de Tartagal?

Ahora que pasó la tragedia, que los medios se hicieron un festín con las horrorosas imágenes de una ciudad devastada por la furia de las aguas, que los políticos del gobierno, con Alicia Kirchner a la cabeza, repartieron alimentos, ropa y colchones que no resuelven para nada el problema, y que la Presidenta de la Nación visitó la zona, el periodismo sensato debe indagar porqué pasó lo que pasó, si era evitable, y sobre todo si dentro de cuatro años no tendremos otro infausto “circo” parecido.

Según el doctor en Biología José Luis Garrido, catedrático de la Universidad Nacional de Salta, ya Hutton, padre de la hidrología moderna (como Elisèe Reclus), habían señalado el fenómeno de los ríos torrenciales al que llamaron “buscar el nivel de base”. “Si a un río torrencial -sostiene- se le pavimenta el cauce y para mayor estupidez se lo hace en el sitio de máxima pendiente -que está justamente por donde atraviesa la ciudad- adquiere allí la mayor velocidad, por gravedad y por el escaso rozamiento con el cauce hormigonado. Alcanzada una cierta velocidad, el rozamiento produce calor. Calor con agua es iguala vapor”.

“La interfase entre la corriente y la base rígida es una película de gas que actúa como un deslizador de innumerables millones de ‘rulemanes’, agrega el científico. A esto hay que agregar que el agua de un aluvión -no es un alud, como le llaman los medios- tiene una gran carga de materia sólida en suspensión, su densidad ya no es = 1; es mucho más densa, duplicando o triplicando su valor. En esa masa lanzada por el intendente a una velocidad sin freno, empieza a flotar casi cualquier cosa. Troncos, automóviles, casas, ladrillos, cantos rodados de grandes dimensiones, vacas, personas… La densidad hace imposible nadar. Sería como intentar hacerlo en un balde de cemento. A medida que avanza la riada hacia el nivel de base, estos eventos crecen exponencialmente”.

Asegura también Garrido que “quienes brujulean buscando un rédito político de un fenómeno natural que nunca estudiaron seriamente, comienzan a tirar hipótesis para gente que está acostumbrada a la manipulación y a la ‘mala noticia’ como alimento diario”.

Acaso como ejemplo de esa “colonización mediática anticientífica”, un frente de vecinos autoconvocados de Tartagal comenzó a hacer circular por estos días un libelo en el que atribuyen el fenómeno a la deforestación y se refieren a los permisos otorgados por el ex gobernador Juan Carlos Romero para el desmonte de 400.000 hectáreas, y agregan que para más iniquidad, estas pertenecían a una reserva natural indígena y varios etcéteras típicamente ecólatras.

Esa reserva en verdad existe pero está en la zona de Solís Pizarro. Cualquiera que se tome el trabajo de buscar el mapa de la región, advertirá que ese lugar tiene tanto que ver con la cuenca del río Tartagal como la chancha con el ojo del hacha.

Además, los desmontes están aguas abajo de Tartagal, por lo que no pueden ser la causa del deslave. Son un desastre, claro, pero no se puede seguirle la corriente a Greenpeace, que miente y recibe el cheque. El problema es de los funcionarios del Partido Renovador Salteño, continuadores del proceso, en total rosca con el romerismo. Y Romero es Menem.

El doctor Fernando Scalise, colega de Garrido, refiere en una entrevista telefónica concedida a Diario Panorama, que hace unos años, el Departamento de Ciencias Hídricas de la Facultad de Biología de la UNSE fue contratado para realizar un trabajo para el gobierno de Romero y para las municipalidades del área, incluyendo Tartagal. Con el propósito de proponer una solución científica de fondo para estos desastres estacionales. “No nos dieron bola, pagaron 4 años después y, cuando volvió la riada, pidieron subsidios a la Nación”, nos refiere.

“Tal vez la cuestión radique en que nosotros proponíamos tareas en las cabeceras de cuenca y en el curso medio, donde los trabajos cuestan mucho menos y son mano de obra intensiva en una zona donde el subempleo es endémico. Éste ha sido el triunfo de los vendedores de cemento contra la racionalidad de un informe que sostenía que no se puede controlar la peligrosidad de estos eventos recurrentes. Lo que hay que controlar es la vulnerabilidad de la ciudad en conjunto frente a fenómenos de gran magnitud predecibles, cuyo tiempo de recurrencia permite hacer las obras de mitigación que no se hicieron- Es decir, desidia incentivada a fuerza de coima. Serán las mismas empresas que trabajaron en las “obras a prueba de riesgo” las que ganarán mucho dinero en otra reconstrucción precaria de Tartagal. En un plazo no mayor a cuatro años, volveremos a dolernos por otra catástrofe. ¿Y la gente (2/3 de la población del departamento)? Bien, gracias. Ya está meloneada para creerle al intendente y al gobernador y sus bandas. Tres colchones, cuatro frazadas, dos bolsones de comida y algunas amenazas serán suficientes para que sigan sufriendo”.

“Pero juntados los dos eventos con toda la mala leche, se gesta y se pare la profecía”, vaticina Scalise. “La creación y la desclasificación del área de reserva responde a especulación de dos grupos de interés pecuniario y de especulación con el control de la tierra, no frente a la expansión de la tierra, sino a la especulación por un subsuelo con hidrocarburos”. Añade con desazón.

Añade el investigador una realidad aún más desconocida y trágica: “No se puede llegar a Tartagal. No hay acceso en las rutas, cortadas por la policía y gendarmería. Las imágenes que pasa la televisión porteña, o son de 2006, o son actuales captadas por aficionados o cronistas de los medios locales tartagalenses. La Sierra de San Antonio la conozco de norte a sur y desde el Río Grande de Tarija hasta la llanura chaqueña. Hice inspecciones para la Secretaría de Energía en los yacimientos petroleros y sé donde está el buen manejo y donde está la trampa. Fallos hay en todas partes, pero si hiciéramos un análisis de componentes principales del desastre, seguramente lo podríamos concentrar en tres o cuatro variables. Todas ellas están relacionadas con manejos errados asociados al mayor beneficio económico de intendentes y funcionarios locales, de señores de la tierra, y de funcionarios del gobierno provincial, incluidos los gobernadores”.

Tucumán y Tartagal

El licenciado en geografía Néstor Gorojovsky explica que su amigo especialista Luis Yanes fue contratado bajo el gobierno de Alfonsín para dirigir un equipo técnico que estudió el problema del creciente volumen y frecuencia de las riadas en los cursos de agua que bajaban desde los cerros del norte de Tucumán y rompían los puentes del entonces FC Belgrano.

Yanes llegó a la conclusión de que el problema estaba en los bajos sueldos que se pagaban en las fincas de aguas abajo, cuya producción era el principal objetivo de ese ferrocarril. La cadena era la siguiente: el desempleo endémico y los bajos sueldos estaban mandando gente a vivir otra vez cerro arriba. Pero los que volvían, por elementales razones de demografía, eran muchos más que los que alguna vez habían bajado.

Entonces, una vez arriba, se instalaban con su ranchito y sus cabritas. Las cabritas, animalitos del Señor, empezaban a triscar y ramonear en lo alto. La cubierta vegetal y en general la estructura del suelo cerca de las nacientes de los ríos se hacían cada vez más endebles y frágiles, porque ahora había cada vez más cabritas.

La capacidad de retención de aguas en lo alto del cerro iba disminuyendo, y entonces las riadas se hacían más potentes en las nacientes, más súbitas y devastadoras, e iban arrastrando río abajo la destrucción engendrada por los animales. Al final, la cosa terminaba cuando los mismos “productores” agropecuarios de abajo (muchos de ellos poroteros, ahora sojeros) se encontraban con que los puentes se rompían cada vez más frecuentemente.

Esto se estudió en detalle, por lo menos, en la cuenca del río Alurralde. Entonces el grupo bajó de la academia al valle productivo y les expuso a los productores sus conclusiones. Dicho en buen cristiano: o pagaban mejor para que la gente se quedase abajo o las riadas crecerían y por más plata que se pusiera en puentes cada vez más gordos, finalmente la volverían a perder en desastres de transporte.

Recuerda Gorojovsky, no sin humor, que el técnico le explicó que “también cabía la solución macrista/procesista/ecologista: declarar todo el filo de las sierras parque nacional, área natural protegida o lo que sea, y echar a todos los pobladores. Se los echa por bajos salarios del valle, y se los echa por usurpación de la cumbre. Adonde vayan, no es problema del empresariado agropecuario tucumano. Pero, por supuesto, nuestro equipo técnico ni siquiera consideró esta posibilidad. Que era en el fondo lo que los empresarios tucumanos, que añoraban a Bussi, estaban esperando…”.

“Cuando el equipo explicó sus conclusiones, un silencio glacial recorrió la sala. ¡Y miren que hay que fabricar frigorías para que el silencio en Tucumán sea glacial!”


Ratones argentinos al espacio

marzo 2, 2009

Esta historia es bastante conocida – por lo menos entre aquellos que se interesan por estas cosas. Si la subimos al blog del Foro, es porque con ella estrenamos una categoría “La Argentina que no cuidamos”. Porque es sólo un pequeño ejemplo de cosas que los argentinos hemos sabido hacer y no hemos sabido conservar, o – más importante – construir a partir de ellas.

Esta versión ha sido tomada de El Tribuno, de Salta, en ocasión de la presentación de un libro del Ing. De León. Nos pareció que estaba muy bien contada.

“El ingeniero argentino radicado en EEUU, Pablo de León, dio a conocer detalles de la actividad aeroespacial desarrollada en nuestro país entre las décadas del 60 y del 80 y que por razones políticas fue- desmantelada en los 90. Él fue el principal diseñador del traje NDX-1 para vuelos tripulados al planeta Marte. Su libro es el primero en su género y se constituye en un aporte invalorable a la historia espacial de nuestro país.

La presentación del libro de un ingeniero argentino que hoy dirige en los Estados Unidos un laboratorio de trajes espaciales, incentivó la pregunta: ¿Sabía usted que aquí se lanzaron ratones y monos al espacio?

Hay otras sorpresas: los restos de dos de esos “astronautas” -el ratón Belisario y el mono Juan- se conservan en el Museo Universitario de Tecnología Aeroespacial de Córdoba y sus vuelos se hicieron en la época en que la Argentina se encontraba entre los seis únicos países del mundo que desarrollaban tecnología espacial.

El libro que ilustra sobre éstas y otras rarezas se llama “Historia de la Actividad Espacial en la Argentina” y lo escribió Pablo de León, hoy director del Laboratorio de Trajes Espaciales de la Universidad de North Dakota e investigador asociado en Estudios Espaciales en esa academia. De León dirigió, en proyectos financiados por la NASA, el diseño del NDX-1, un prototipo de traje para misiones tripuladas a Marte, y del NDX-2, para la exploración lunar.

Esto no es todo: fue el director del proyecto PADE, un conjunto de siete ensayos argentinos que en 2001 volaron al espacio en el transbordador Endeavour; y también participó en el lanzamiento del satélite educativo argentino Pehuensat-1, de la Universidad Nacional del Comahue, puesto en órbita desde la India en 2007.

Por fin -aunque hay mucho más-en 1997 fue el primer argentino y segundo latinoamericano en volar en gravedad cero en el avión KC-135 de la NASA, con el que realizó 80 parábolas y probó experimentos argentinos que luego viajaron al espacio en el PADE.

Las historias

En su libro, De León cuenta que el ratón Belisario, de 5 meses y 170 gramos de peso, había nacido en el Instituto de Biología Celular de la Universidad de Córdoba.

“Belisario fue seleccionado entre varias ratas que no sospechaban lo que les depararía el destino. Esta fue la más dócil y rápidamente se adaptó al uso del arnés y el chaleco”, escribió. El lanzamiento se hizo el 11 de abril de 1967, a las 10 de la mañana, desde la Escuela Aerotransportada de Córdoba: Belisario iba en una cápsula acoplada al cohete Yarará, de fabricación nacional.

Cincuenta minutos más tarde, el ratón fue rescatado sano y salvo, aunque mojado en transpiración, muy nervioso y con 8 gramos de menos; durante el vuelo se registraron sus datos de respiración y cardíacos y también las temperaturas internas y externas.

“Belisario vivió sano y salvo hasta el fin de sus días en el Instituto de Biología Celular donde había nacido y fue padre de numerosas ratitas, las cuales, como era previsible, no tuvieron alteración alguna”, expresó De León. Su compañero, Celedonio, no tuvo la misma suerte: el 19 de mayo de 1967 embarcó desde El Chamical en una cápsula adosada al cohete Orión II, pero el paracaídas se enredó en el motor y la cápsula cayó al piso. Algo así le pasó también a la rata Dalila.

El mono Juan, de 18 meses y 1,5 kilos de peso, capturado en Salta, participó de la experiencia Canopus II – Bio II. Viajó en una cápsula adosada al cohete Rigel 04, sobre un asiento similar a los usados en las misiones tripuladas, protegido con arneses.

El lanzamiento fue el 23 de diciembre de 1969 desde El Chamical y el rescate fue exitoso: aunque emergió desorientado y muy quieto, “poco después se recuperó totalmente y vivió hasta el fin de sus días en el Zoológico de Córdoba”, apuntó.

Entre Belisario y Juan, con buena o mala fortuna, hubo otros “astronautas” como los ratones Alfa, Gamma, Alejo, Aurelio, Anastasio, Braulio, Benito, Cipriano y Coco; y una monita caí misionera sin nombre, que no pudo ser rescatada con vida.

“La Argentina se convertía entonces en el cuarto país en el mundo en la realización de experiencias biológicas en el espacio, detrás de los Estados Unidos, la Unión Soviética y Francia, y era el primero en Latinoamérica”, consignó De León.