Los silenciados

marzo 8, 2009

En este blog tenemos una página “Pensadores de la Nación Latinoamericana“, que mantenemos afuera de las categorías en que se clasifican las diversas entradas. En ella reunimos determinados ensayos de – en el orden en que los subimos – Helio Jaguaribe, Alberto Methol Ferré, Humberto Podetti, Marcelo Saravia, Ulises Moyano y Juan Domingo Perón, que pensamos que tenían un valor y un interés que no tenían que ver con la cronología de un blog. Hoy subimos este artículo de Horacio González, Los silenciados, que creemos que – aunque apareció en un periódico – tiene un valor que también lo trasciende.

Porque no se limita a rescatar autores del “campo nacional” – el suyo. Otros lo han hecho. Horacio los examina con mirada crítica, y plantea lo que la sociedad argentina todavía debe hacer para poder valorar sus legados. Es una satisfacción subirlo al blog (así como el comentario de un miembro del Foro que – como corresponde – añade una crítica)

Horacio comienza cuestionando “¿Han sido Scalabrini Ortiz, Jauretche, Discépolo y Manzi intelectuales y artistas silenciados?

(Continúa aquí)


Hablemos… en voz un poco más alta

febrero 24, 2009

El Foro San Martín, del que pusimos sus objetivos en el mismo comienzo del blog, está reuniéndose desde 2002. Hemos hablado mucho y comido muchos asados. Nos hemos reunido con patriarcas como Alberto Methol Ferré, Helio Jaguaribe y Pedro Godoy, y con jóvenes promesas del pensamiento latinoamericano como Marcelo Gullo, así como con amigos menos presentables. Hemos pensado en algunas iniciativas para impulsar esos objetivos, y unas cuantas de ellas (el tradicional porcentaje de 1 en 10) fueron llevadas a cabo por los miembros que se sintieron lo bastante motivados.

Raro – en un tiempo en el que Internet hace muy fácil divulgar los pensamientos y los delirios – el Foro casi no se pronunció en público. Tal vez influyó el consejo de uno de los que participa, que siempre dice “No hablar, si no se va a mejorar el silencio”. Recién en junio de 2007, frente a los daños que el cierre de la frontera en Gualeguaychú estaba causando al pueblo uruguayo, y a la relación entre Argentina y Uruguay, decidimos, después de muy largas discusiones, pronunciarnos. Lo hicimos en declaraciones a los medios, en comunicados a las instituciones vinculadas, y en este blog, que abrimos para eso.

Luego, sólo volvimos a pronunciarnos en conjunto frente a un problema moderno y tal vez por eso menos visible: la deslocalización del trabajo, y el incremento de la precariedad que causa. Uno de nuestros miembros, íntimamente vinculado a la actividad informática, nos acercó el tema y nos convenció de acompañarlo. Luego, subimos al blog documentos que nos parecieron importantes para el proyecto y el sueño de la Integración Latinoamericana.

Ahora, antes que pronunciarnos formalmente, se nos ocurre que podemos aportar preocupaciones, ideas y propuestas. Integradas en un pensamiento que no surge de un compromiso ideológico o político formal, sino de vivencias compartidas. Y de la experiencia de nuestros pueblos.

Por eso, para dar comienzo a este… ensayo con buen pie, queremos empezar publicando otro documento, de cuya divulgación se cumplen en estos días 37 años. Es muy conocido, pero no lo bastante comprendido, aún hoy. Y además, sirve para hacer patente que nuestro compromiso con la hermandad con el Uruguay no obsta a una legítima preocupación por preservar el medio ambiente para nuestros hijos:

Hace casi treinta años, cuando aún no se había iniciado el proceso de descolonización contemporáneo, anunciamos la Tercera Posición en defensa de la soberanía y autodeterminación de las pequeñas naciones, frente a los bloques en que se dividieron los vencedores de la Segunda Guerra Mundial

(Continúa aquí)


Objetivos

junio 5, 2007

El Foro San Martín reúne a hombres y mujeres argentinos y de otros países hermanos que se proponen:

1) Ayudar a lograr la Justicia Social en la comunidad de todos los habitantes de las patrias hermanas de nuestra América

2) Participar en la construcción de una economía sólida, industrial, de abundancia, con tecnologías apropiadas, de plena ocupación y en la que todos puedan ser propietarios

3) Fomentar la integración regional y continental de nuestra América y una política internacional basada en la “autodeterminación de los pueblos” para definir su destino, el respeto por la diversidad de las culturas y la protección del medio ambiente, como necesidades de convivencia y reaseguro para las futuras generaciones.